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Noviembre 17, 2018, 11:49:04 pm

Autor Tema: Cosas de chicas  (Leído 10643 veces)

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #30 en: Agosto 17, 2010, 11:00:16 am »
Recuerdos

Dicen ser mis hijos y me lo tengo que creer porque no lo recuerdo; han comenzado a llenar mi casa con post-it que me indican el nombre de las cosas a pesar de recordarlas todavía. No puedo decir lo mismo de mi pasado cercano, por no hablar de mi pasado lejano: mi infancia.
Si veo fotografías de aquella época no recuerdo los nombres de la gente que me rodea en ellas, y ya no hablemos de lo que conmemoran esas imágenes. Por eso quiero plasmar ahora que aún lo recuerdo mi más preciada memoria, algo que nadie fotografió y que ni siquiera mis dibujos de cuando era niña inocente pudieron dejar retratado; algo tan abstracto como una sonrisa de una desconocida.
Aún era una niña de dos años y una mujer... mi madre, creo, me llevaba en un carrito de esos para niños con tal de no ocupar espacio de más en el metro y una joven de pelo de fuego le cedió el... el... el asiento. No puedo imaginar con qué cara la miré pero me sonrió, sacó un caramelo del bolsillo y me lo dio. Ni una palabra, sólo la sonrisa de esa joven desconocida.
Comencé a fijarme: siempre iba en el mismo metro que mi madre y yo e iba sentada en el mismo asiento cuando nosotras subíamos, asiento que cedía a mi madre en cuanto la veía, como una rutina, luego se quedaba en pie a mi lado y me daba un caramelo sin dejar de sonreír. Mi madre me miraba y cuando me giraba para mostrarle el dulce me sonreía también. Y cada día del mundo igual.
Comencé a crecer como todos los niños de mi edad: a marchas forzadas, como con prisa, pero la joven del pelo de fuego seguía igual, con sus dientes como perlas y su sonrisa delicada, siempre con su uniforme de azafata de vuelo. Con seis años comencé a verla menos a menudo, pero cuando estaba seguía igual. Nunca cruzamos palabra alguna, sólo sonrisas corteses y caramelos que pasaban de sus manos a las mías. La muda comprensión del silencio.
A medida que yo crecía, ella aparecía menos; era azafata, supongo que hasta resultaba lógico que tuviera una vida itinerante. Hablaba de la joven con mi madre y la sombra de la pena cruzaba por sus ojos antes de iniciar una charla animada, pero eso lo veo ahora, de niña no me di cuenta.
Al entrar en el instituto, dejé de encontrarme con la muchacha de forma definitiva, y mi madre pareció alegrarse, pero yo guardaba la dulce sonrisa de la chica de dientes perlados como un tesoro. Durante muchos años fue un recuerdo muy vivo, pero la vida adulta me lo arrebató sin piedad; al menos hasta una mañana cuando mi madre era ya anciana como yo soy ahora. Vivía con mi marido, mis hijos y conmigo y antes de irme a trabajar me confesó: “Nunca vi a la joven del metro”. Fue su despedida, al volver por la noche ella ya había fallecido de un paro cardíaco.
Le peiné el cabello de plata yo misma, pensando en sus últimas palabras y me pareció descorazonadoramente evidente que sabía que le había llegado la hora.
Mi hija nunca me habló de ninguna joven en el metro, ni siquiera ahora, que si me lo cuenta, mañana ya no lo recordaré. Sin embargo, anoche oí hablar a las hijas de unos vecinos, cuya habitación está encima de la mía.
- Es guapa ¿verdad?
- Preciosa, y muy amable. Me gusta su pelo rojizo... pero no habla nunca...
- ¡Su sonrisa lo dice todo!
No pude reprimir mi sonrisa, la demencia senil había enterrado el recuerdo del cabello de fuego y la sonrisa perlada y ahora las pequeñas Carla y Nadia me han hecho recordar a aquella muchacha.
He estado pensando en ella cuando mi cabeza me lo ha permitido y... bueno, no creo en la casualidad sino en la causalidad, he deducido que la joven se llamaba Inocencia...
Querido quién seas, si tus hijos te hablan de la chica pelirroja de sonrisa perlada del metro... recuerda que ven un ángel, que no mienten y que yo, viviendo rodeada de palabras, nunca he podido reflejar con ellas ni con la ilustración la naturaleza de la Inocencia.

Desconectado Valellope~

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #31 en: Agosto 17, 2010, 11:04:55 am »
WO!! que lindo.. me encantan tus historias maya!! ha estado muy buena!!!

Desconectado Ryu

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #32 en: Agosto 17, 2010, 02:10:22 pm »
no había leido uno   antes de éste T-T  (cmo es que se me ha pasado??  u.u)

Estan muy buenos Maya-chan, espero el siguiente ^^




En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #33 en: Agosto 17, 2010, 04:50:58 pm »
La verdad es que el anterior es uno de mis favoritos. Dentro de poco ya os voy a presentar a mi chica favorita. De momento os dejo con

Aplausos

Quizá lo más curioso de su persona fueran sus aficiones y las cosas que gustaba de hacer en su tiempo libre; gustaba de pasear por la playa en busca de conchas para hacer collares, pulseras y hasta pendientes, a veces encontraba un diente que algún pez había perdido y daba el día por bien empleado. Se divertía también buscando nuevas prendas para realzar su cuello de cisne; y cuando todo eso era desestimado, se sentaba en el parque de los olmos e imaginaba que los árboles la aplaudían. Esperpénticamente, eran las personas más raras las que la tildaban de extraña.
Aquella tarde en el parque de los olmos, del que nadie sabía el nombre a ciencia cierta, una bola de ciprés la golpeó en la frente entre los aplausos de los árboles. Buscó al francotirador de bolas de ciprés y se sorprendió mirándose a si misma a los ojos... o al menos a una versión airada de ella misma; la otra chica la contemplaba con la misma perplejidad. La joven pateadora de bolas de ciprés era ligeramente más alta que Sonia y con un busto algo más generoso.
La muchacha se acercó a ella lentamente, como si la temiera, y Sonia no osó moverse lo más mínimo; el viento comenzó a soplar con más fuerza provocando los aplausos intensificados de los olmos, que parecían buscar la ambientación perfecta para tan solemne momento. La chica se situó en cuclillas frente a ella, extendió el brazo y la pellizcó, dejándole la mejilla al rojo, pero Sonia se sentía anestesiada y no sintió el dolor al momento: lo sentiría con retraso; alargó ella también el brazo pero ella resiguió con la mano unos rasgos de sobra conocidos.
Sabía que Nadia y Mario no eran sus padre biológicos, aunque, por fortuna, se parecía algo a ambos; lo que nadie le había dicho era que tenía una hermana, a pesar de que la otra muchacha no pareciera tan estupefacta, más bien algo incrédula: posiblemente, ella sí lo supiera. Los árboles dejaron de aplaudir con tanto fervor y las hermanas salieron del trance. Sonia se llevó la mano a la mejilla pellizcada.
-   Au... –La otra chica se carcajeó.
-   Así que era cierto... vaya, quizá sí que hubiera sido mejor que me dejase a mí en el orfanato; mamá ha dicho hoy que ojalá me hubiera dado en adopción en tu lugar –Sonia se pellizcó la ya dolorida mejilla, seguía mirando a la otra muchacha con los ojos como platos
-   Tú sabías...
-   Por supuesto que sabía de ti, mamá se ha ocupado siempre de que no olvide tu existencia –Se notaba cierta amargura en el tono-, cuando nos peleamos siempre sales a conversación...
-   Lo siento, yo nunca...
-   Ya, Nadia y Mario son buenas personas y te han criado para que tú también lo seas... –La joven sacudió la melena y se apartó el flequillo de los ojos
-   ¿Cómo te...?
-   Susanna; odio a mamá, Sonia... de haberme criado con Nadia y Mario... ¿me parecería a ti?
-   Posiblemente, son grandes personas, pero no creo que tu madre sea tan mala.
-   ¿MI madre?¡NUESTRA madre, dirás!
-   No, mi madre es Nadia –El viento sopló de nuevo con fuerza, los árboles aplaudieron fervientemente sus palabras, Sonia se levantó y se fue, dejando a la que, por pocos minutos, había sido su desconocida hermana viéndola alejarse hacia su casa.

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #34 en: Agosto 19, 2010, 06:08:19 pm »
Dios.. me gusto mucho.. aunq me ha dejado queiendo saber mas.. o tal vez no mas.. pero con un final un tanto abrupto.. si tal vez hubiera sido un poco mas descriptivo no me hubiera perdido...
PD Recuerda q hoy ando dormida asi q tambn puede ser efecto! ^^

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #35 en: Agosto 20, 2010, 05:50:25 am »
Nunca quise hacerte llorar

El hombre estaba en su lecho de muerte, tumbado en la misma cama donde dormía solo desde hacía un mes, tiempo en que su mujer había fallecido.
Cinco de sus seis hijas habían pasado ya a despedirse de él. Faltaba Tania, la menor de ellas, la de veinticinco años. Él creía que siempre lo había odiado, y más a raíz de la muerte de su mujer, por la que se sentía terriblemente culpable.
La puerta se abrió, Tania entró en silencio y se sentó en la cabecera de la cama de su padre. El hombre, mirando al techo, comenzó a llorar en silencio. Su hija le miró con rabia. Para todas sus hermanas había tenido una sonrisa o una palabra amable, como mínimo, y para ella, para Tania, para la que lo llevaba cuidando desde el inicio de su enfermedad, sólo era capaz de llorar. Sólo eso.
- Nunca quise hacerte llorar...
- ¿Es una venganza, Tania?- Preguntó el hombre mirando súbitamente a la chica
- No, papá, no es una venganza.- Negó ella- Es un recordatorio, es para que recuerdes lo que tú me hacías a mí, para que veas lo cruel que es herir a alguien y luego decirle que no querías hacerlo... Tú me lo hacías a menudo; criticabas a mis amistades, te quejabas de mis notas... Nada de lo que yo hacía te parecía bien, nada. Y yo... Nunca quise hacerte llorar.
El hombre volvió a mirar al techo, ya no lloraba, su rostro era totalmente inexpresivo en esos momentos. Tania no rompió el silencio ni turbó los pensamientos que pudiera tener su padre, simplemente lo miró apenada y entonces, la expresión del hombre mutó. Una sonrisa bailó en sus labios. Su hija también sonrió.
- ¿Viste, cariño? Me reconcilié con la niña...- La respiración del hombre se hizo más pesada- Nuestra niña me perdonó...
Tania pensó que el hombre veía a su madre, que su madre lo llamaba para que fuera con ella y abandonara el mundo terrenal. El hombre comenzó a cerrar los ojos y entonces su vejez se hizo más visible de lo que había sido nunca.
El compás de su corazón se fue ralentizando, su respiración se hizo más pesada todavía y la sonrisa se hizo más sutil. Sus rasgos se relajaron y, finalmente, su corazón se paró y su respiración cesó definitivamente. Nunca más abriría los ojos, sus pulmones no volverían a hincharse de aire, su corazón jamás bombearía sangre de nuevo.
Tania se inclinó sobre el cuerpo inerte de su padre y le besó la frente, se apartó y lo cubrió con la sábana blanca de hilo de la cama.
Salió de la habitación y dio la noticia a sus hermanas que, la que más y la que menos, se echaron a llorar. La única que no derramó ni una lágrima fue ella, la hermana menor, la que lo había visto en el momento de su muerte, la que... Nunca quiso hacerle llorar.

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #36 en: Agosto 20, 2010, 04:04:16 pm »
Que lindo me ha gustado mucho!! ^^

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #37 en: Agosto 20, 2010, 06:05:36 pm »
Inter-rail

Sé que no fue tu culpa, Andrea. Sé que no debería haber insistido tanto, Andrea. También sé que lo que estoy haciendo no tiene nombre. Pero ya me conoces, sabes que siempre decía que mis venganzas eran terribles y aún así lo hiciste. A sabiendas de las posibles consecuencias lo hiciste. Seguro que no entiendes la razón de mi furia, querida Andrea. Pronto lo comprenderás, sería una injusticia por mi parte no contarte lo que me hizo rabiar y amargarte sin que sepas la razón. Te lo contaré todo, aunque creo que pronto atarás cabos, eres muy astuta queridísima amiga.
Vecinas de un mismo bloque desde la infancia, las mejores amigas que habían pisado la Tierra desde que ésta fue habitada. Eso éramos. Todo eso, éramos casi como una hermana la una para la otra. Crecimos juntas en la 5ª planta de un edificio. En las puertas 13 y 14. Hablábamos desde nuestras ventanas que estaban casi juntas ¿Por qué lo echaste todo por la borda?¿Por qué, Andrea? Por un tío, por el vecino de la 15. Por ese chaval que te tenía el coco comido. Es tu mayor defecto, eres muy influenciable y ese chico lo aprovechó ¿Por qué tuvo que venir a fastidiarnos la vida?¿Por qué, Andrea? No sabes lo que llegué a llorar por saber que se aprovechaba de tu bondad, y lo peor es que no me escuchabas. Te lo dije una y mil veces, pero solo hacías que ir diciendo que yo estaba celosa porque no tenía novio. Pues sí, estaba celosa, pero de él. Eran los mismos celos que sentí cuando mi hermano se casó. Ese sentimiento que se va abriendo camino hacia el exterior sin que nos percatemos de su existencia hasta que ya es demasiado tarde. Tú también sabes lo que es eso, tú también los sentiste cuando comencé a ir más con Marina que contigo, en tercero de primaria. No era la primera vez que me arrebataban lo más importante de mi existencia. Primero mi hermano y luego, cuando ya creía haberlo superado, tú. Me negaba a ello, no quería que ese chico nos separara. Y más cuando yo sabía lo capullo que era nuestro vecino.
Nunca me hiciste caso cuando te decía que ese tío se había tirado a medio bloque, incluso te confesé que me había pedido a mí que me acostara con él. Pero tú, con tu infinita bondad, te negabas a abrir los ojos. Todo comenzó en verano, cuando volvimos del Inter-rail, vinieron mis padres a buscarnos ¿Te acuerdas? Volvimos a casa con quince carretes para rebelar. En todas las fotos salíamos las dos juntas. Ése es mi unico recuerdo de una amistad añeja, 540 fotografías sin alma, 540 fotografías que para colmo ya no puedo no mirar. Me duele más a mí de lo que te llegará nunca a doler a ti.
Mis padres nos contaron que teníamos unos nuevos vecinos, unos padres que habían venido con su hijo de veinte años. Se nos iluminó la cara a ambas, esperábamos un Dionisio de carne y hueso. Llegamos a casa y fuimos a presentarnos a pesar de estar hechas trizas por el viaje en ese tren de mala muerte. Él nos abrió la puerta y nos dijo lo guapas que éramos a pesar de que en ese momento llevábamos unas pintas de miedo. Su sonrisa se coló de inmediato en tu cuerpo y quedó clavada en tu corazón ocupando lo que antes era propiedad de nuestra amistad. Su mirada luchaba por entrar a formar parte de mí, luchaba por invadir mi corazón, pero yo me resistía ¿Por qué tú no hiciste lo mismo, Andrea?¿Por qué no luchaste tú también?
Después de ese día todo fueron coincidentes encuentros en el ascensor, ayuditas para acarrear con la compra, piropos... Pero no solo a ti. A todas las chicas del bloque, entre las que me incluyo. Pero yo luchaba por no caer presa en su trampa de seducción, no como todos esos pendones que pasaron por su cama a la primera de cambio.. Cuando comenzasteis a salir se colmó el vaso de mi tolerancia con él. Porque fue entonces que me abordó a mí. "¿Te ayudo con la compra? Una chica tan bella no debería acarrear tanto peso" Decía el muy despreciable "No, gracias. Puedo yo sola, estoy acostumbrada" replicaba yo con frialdad glaciar. "El uniforme del instituto te queda de perlas" Me decía cada mañana cuando iba a llamarte para ir juntas a clase, como siempre "Dime algo que no sepa, asaltacunas" Le decía yo mirándole a los ojos. Mi odio hacia él debía ser enterrado cuando tú estabas delante, pero él insistía en sacarlo a relucir "Tu amiga me ha dicho algo muy gracioso antes... ¿Cómo era?¿Asaltacunas?" te decía a ti "¿Acaso miento?" Replicaba yo, y entonces tú me mirabas funestamente y yo me callaba de súbito. Me afectaban más tus miradas repletas de odio que todo lo que él pudiera decirme.
Pero el día en que todo sucedió ya no aguanté más. Fui a tu casa para hacer los deberes, como muchas tardes, pero tú solo hacías que hablar de él, yo iba aguantando hasta que al final te conté todo lo que sabía, te lo conté por tu propio bien y me ignoraste, me echaste de tu casa a patadas y te juré que no volveríais a descansar tranquilos, ni tú ni él. Ese mismo día me suicidé me bebí un vaso de agua con cianuro disuelto en él ¿Cómo conseguí el cianuro? Mi padre pone el veneno en polvo en una esquina de la cocina para matar las hormigas que allí habitan. Fue fácil llenar un vaso con él y hacerme un delicioso y mortal batido. Limpié bien la batidora, al fin y al cabo solo debía morir yo y si quedaban restos del batido allí alguien más iba a morir. Fui a mi habitación y me lo bebí de un trago. No aguanté las 24 horas que dijeron los médicos cuando mis padres me llevaron al hospital. Ni te dignaste a venir a verme, si hubieras estado allí, seguramente hubiera luchado por la vida, pero tu abandono fue más veneno que el mismo cianuro.
Sé que cada noche me ves en tus sueños, Andrea. Sé que rememoras nuestro último viaje juntas en tus sueños. Él también me sueña cada noche, mis contestaciones frías y mi odio. Los dos sufrís, tú por haber dudado de mí y él por ser el culpable de todo. La única forma que tengo de ver las fotos de cuando nuestra amistad era aún sólida es cuando tú abres el álbum y lloras ante las 540 fotografías. Cuando vuelvas a rememorar el viaje esta noche, te despertarás, vendrás a mi habitación y aquí me encontrarás, de un blanco perlado etéreo. Te lo explicaré todo y vas a querer venir conmigo. El cianuro está en le mueble izquierdo al lado de los fogones. Ya te lo indicaré yo. La muerte no es tan dolorosa, y menos cuando sabes que alguien te espera después de ella. Volveremos a estar juntas de nuevo, como cuando aún no habíamos vuelto del Inter-rail. Será magnífico...

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #38 en: Agosto 20, 2010, 06:14:10 pm »
Maya.. de todos es el q mas me ha gustado... dios no se que decir... me pusiste a llorar!! excelente!

Desconectado emina

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #39 en: Agosto 20, 2010, 06:42:16 pm »
Muy interesante y lindas tus historias
me gustan  mucho bueno ahora espero la siguiente

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #40 en: Agosto 21, 2010, 05:43:22 am »
Os presento a mi chica favorita!!!!!!!!!!!

Cigarros Mentolados

Mayra dio otra calada a su cigarro mentolado y le echó el humo en la cara a su recién llegado interlocutor. El cenicero estaba lleno de colillas de cigarro normal, seguro que el hombre había estado fumando compulsivamente mientras esperaba su llegada.
La joven de ojos oscuros dio otra parsimoniosa calada al cigarro y de nuevo le echó el humo a la cara al hombre sentado frente a ella. Una docena de jóvenes, hombres y mujeres por igual, rodeaban a Mayra y a su interlocutor; vestían de negro, llevaban sombreros tipo “Panamá” y gafas oscuras cuya función era intimidar a la gente en general. La propia Mayra iba de negro pero se había quitado las gafas y las llevaba en el escote del corto vestido.
El hombre comenzó a ponerse nervioso y culpaba de ello a la tranquila actitud de la muchacha que, sabiéndose en mejores condiciones, parecía no tener prisa por tratar el tema que no había llevado a esa situación.
- ¿Quiere tomar algo, Michael? –El hombre negó con la cabeza-. ¿Comer?¿Tiene hambre, Michael? –El hombre repitió el gesto.
- ¿Podríamos hablar sobre “eso”?
- ¿A qué tanta prisa? El ambiente es bueno...
- ¡Mi mujer me espera!
- También le esperaba cuando le sacamos las fotos y le daba igual, Michael...
- ¡¿Os contrató ella?!
- Nah, somos trabajadores independientes –dijo una chica del círculo.
- Autónomos –añadió un chico.
-¡Chantajistas, sois!
- Preferimos la denominación “Intercambiadores de bienes” –corrigió Mayra-. Vale, hablemos de las fotografías...
Después de la concesión de la joven, el hombre se puso histérico y comenzó a fumar compulsivamente otra vez mientras hacía sus ofertas y escuchaba las ontraofertas. Creyó que las negociaciones habían terminado y se puso en pie para salir del sótano de aquel bar de Little Italy de Nueva York.
- ¿A qué tanta prisa? –repitió Mayra.
Los jóvenes rieron cuando el hombre se giró con expresión alarmada; los ojos como platos y las cejas enarcadas de forma exagerada. Tardó tres minutos en reaccionar, tres minutos en que los jóvenes no pararon de reír y que Mayra aprovechó para encender otro cigarro mentolado.
- ¿Pensaba ir a alguna parte, Michael? Creo que debería echar un vistazo a esto...
Mayra dio una calada al cigarro mientras le pasaba una fotografía que sacó del escote. Los ojos oscuros de la muchacha miraban divertidos la cara del hombre que no daba crédito a lo que veía. En la imagen se veía a sí mismo en pleno revolcón con una de las chicas de negro; lo recordaba todo: una supuesta pareja joven se había acercado a él en un bareto de mala muerte en China Town y le había propuesto que se acostara con la muchacha mientras su pareja miraba. No se dio cuanta de que el chico sacaba fotos.
Decidió eliminar las pruebas de su infidelidad pero la fotografía se le escapó de las manos y volvió a las de Mayra.
- ¿Cree que caí ayer del guindo? La tenía atada con hilo de pescar, son todos tan engorrosamente previsibles... ¿Cuánto me da por ella? Quizá su mujer me daría más... escucho su oferta.
La chica rió y el hombre volvió a sentarse. Lo que él no sabía era que no iba a salir de ese sótano hasta la mañana siguiente tras intentar un ataque contra Mayra para recuperar la fotografía.
Su viuda le lloraría sin llegar a conocer la infidelidad de su marido y nunca sabría la verdad de la muerte de él. Le dirían que se vio inmerso en una trifulca de bar y sería la misma Mayra quién le daría la funesta noticia fingiendo ser una compungida camarera del susodicho local que le daba la condolencia.
Esa misma noche, otra persona esperaría a la chica fumando compulsivamente; una empleado de un banco que había estado echando mano de la caja para cumplir los caprichos de un supuesto novio. La joven empleada tragaría el humo del cigarro mentolado de Mayra con el corazón encogido, sabiendo que el supuesto novio estaba entre los chicos vestidos de negro a su alrededor.
- ¿Quiere tomar algo, Marlenne? –la chica negaría con la cabeza-. ¿Comer?¿Tiene hambre, Marlenne?
Al término de la noche, la joven empleada del banco habría aprendido algo en aquel sótano de un bar de Little Italy: “La mafia es capaz de todo”.

Desconectado Ryu

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #41 en: Agosto 21, 2010, 07:06:39 am »
Me faltan dos de leer y de igual modo me falta tiempo para hacerlo T-T  pero en cuento tenga otro rato libre los leeré.

Maya-chan en verdad el talento lo tienes ^^  espero que el libro que desees publicar se logre ^^




En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #42 en: Agosto 22, 2010, 08:55:40 pm »
Tienes talento para escribir, sigue asi, ya que tus historias son muy buenas
y me gustan mucho.

Desconectado Mayandra

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #43 en: Agosto 23, 2010, 01:40:38 pm »
No soy la ley

Sentía el corazón latirle en la sien cuando se plantó frente la puerta de su propio despacho. Miró su reflejo en el cristal de la vitrina del pasillo y se arregló la coleta como buenamente pudo, la carrera había dado al traste hasta con la inexpugnable barrera de gomina que se aplicaba en el pelo al ir a trabajar. Inspiró profundamente y entró en la sala con la cabeza bien alta y porte sereno, quién diría que había cruzado la ciudad corriendo con un café hirviendo que había comprado en el Starbucks de debajo de su casa en la mano... Charlotte Evans la esperaba dentro examinando con calma todos sus diplomas.
- Por haberse graduado usted como Summa Cum Laude no es demasiado puntual...
- Disculpe, señora, el tren se estropeó.
Lolle era la mejor abogada de buffete, controlaba todos los aspectos legales y administrativos del mismo y llevaba dos meses trabajando en el caso de Charlotte Evans; mujer despechada donde las haya que quería quitarle a su marido hasta la salud tras el divorcio.
Lolle era joven, apenas llevaba un año en el mundo laboral pero ya estaba considerada la mejor abogada en quilómetros a la redonda y cobraba como tal. No era barata, pero podían contarse con los dedos de la mano los casos que había perdido... y sobraban dedos en esa cuenta. Habiase graduado como Summa Cum Laude en derecho, pero la puntualidad en ella brillaba por su ausencia y los que la contrataban lo sabían.
Charlotte Evans se negaba a ello y siempre la atacaba con algún comentario indirectamente ofensivo que Lolle ignoraba olímpicamente por no poderle contestar mal a quien le pagaba el pan de cada día.
- Quiero sacarle a mi ex la mitad del piso y la tienda de delicatessens.
- Madame, lo primero lo puedo conseguir, pero lo segundo... si no está a nombre de ambos y él no cede... no creo que lo pueda lograr... por no decir que viene siendo imposible...
- Te pago para que lo hagas, no para que me pongas trabas.
Charlotte Evans pegó un golpe al escritorio de roble de Lolle con el puño y sus pulseras de oro tintinearon melódicamente, pero la abogada no se dejó intimidar, parapetada como estaba tras un montón de papeleos legales y engorros de la gestión diaria del buffete que tenía que firmar como cada mañana.
- Disculpe que discrepe, Madame –Charlotte, habituada a no ser contradicha, la miró casi con curiosidad-, usted me ha contratado para que le tramite el divorcio dentro de la legalidad; no pienso extorsionar ni chantajear a nadie.
Acababa de estampar su impoluta firma en un documento cuando Charlotte le arrebató la hoja de delante. Lolle la miró a los ojos por encima de sus gafas de lectura y dejó la estilográfica encima de la mesa con pasmosa tranquilidad. Su clienta tenia los ojos desorbitados y los finos labios bien apretados en una sonrisa canina.
- ¿Qué?
- Ya me ha oído, Madame, soy abogada, no el cappo de una mafia; mi trabajo y la ley van de la mano. Yo no soy la ley pero convivo con ella y la llevo por bandera. No voy a violarla, Madame.
- ¡Tú harás lo que yo te mande, que por eso te pago!
La chica garabateó un nombre y una dirección en su propia tarjeta de presentación y se la entregó al enjoyado doverman rabioso que estaba aposentado en el otro lado del escritorio. Se ajustó la chaqueta del traje y levantó la vista hacia la mujer sentada frente a ella mirándola a través de sus finas gafas que le deban cierto aire de respetuosa intelectualidad y autoridad.
- ¿Little Italy? –leyó la mujer- ¿Me manda a Little Italy?¿Y quién es Mouse?
- Lo que usted busca y necesita, Madame, es alguien out-law. Mouse es su persona, no yo. Por un módico precio, ella chantajea y extorsiona a quien haga falta... si se le paga bien hasta tortura a quién se le pida.
- ¿Y cómo me manda una abogada a ver a la mafia de Little Italy?¿Cómo conoce una abogada a esa gente que ignora la ley?
- Mouse y yo nos hemos encontrado alguna que otra vez en los tribunales y no la he podido vencer nunca, dígale que Cat la manda y recibirá un trato especial.
Lolle había acompañado a la mujer-doverman a la puerta mientras hablaban para evitar que Charlotte Evans pudiera contestar. Su clienta caminaba tiesa como si se hubiera tragado una escoba pero se dejaba conducir dócilmente por la abogada.
- Páguele mis honorarios a Mila, Madame –Cerró la puerta y se apoyó en ella con abatimiento, esos dos meses trabajando al lado de Charlotte Evans la habían dejado agotada mentalmente- Nos vemos de nuevo ante el juez, Mayra...

Desconectado Ryu

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #44 en: Agosto 25, 2010, 11:39:26 am »
Por fín!!!! me he leido los tres que me faltaba, Inter- rail, Cigarros Mentolados y No soy la ley ^^

Vamos por partes ^^

Intere rail:

Me ha parecido muy bueno... hasta donde puede llegar la amistad, es impresionante y el final ha sudo sin lugar a dudas excelente.

Cigarros Mentolados:

Es muy bueno, realmente da un pequeño vistazo a lo que los mafiosos hacen ^^u he visto dos pequeñas fallitas en la escritura de dos palabras y las cito a continuación ^^u
Citar
Después de la concesión de la joven, el hombre se puso histérico y   comenzó a fumar compulsivamente otra vez mientras hacía sus ofertas y   escuchaba las ontraofertas. Creyó que las negociaciones habían terminado   y se puso en pie para salir del sótano de aquel bar de Little Italy de   Nueva York.
Citar
Esa misma noche, otra persona esperaría a la chica fumando   compulsivamente; una empleado de un banco que había estado echando mano   de la caja para cumplir los caprichos de un supuesto novio. La joven   empleada tragaría el humo del cigarro mentolado de Mayra con el corazón   encogido, sabiendo que el supuesto novio estaba entre los chicos   vestidos de negro a su alrededor.


No soy la ley:

Realmente interesante, en especial al final donde parece ser que has utilizado a tu chica favorita (Mayra).

Espero la siguiente historia, si es que hay una más ^^




En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #45 en: Agosto 25, 2010, 11:50:40 am »
Medio Minuto

Medio minuto, quizá menos. El mar estaba embravecido por una tormenta lejana. Desde la arena, se veían los rayos impactar en el agua casi al mismo tiempo que el trueno rugía con furia. El viento de tormenta jugaba con los cabellos de Tamy y los hacía parecer miles de diminutas serpientes que culebreaban sin orden ni concierto. Annis la tenía encañonada con pulso tembloroso; Tamy se sabía ganadora. Otro trueno, las olas le mojaban a Tamy los pantalones a la altura del muslo. Seguramente ya estaba amaneciendo, pero las nubes mantenían la ciudad a la espalda de Annis sumida en la oscuridad.
Habían estado jugando toda la noche al gato y el ratón y, ahora, el tigre y el dragón se hallaban cara a cara, sosteniéndose la mirada sin dar ninguna el brazo a torcer. Annis siempre había sido la más débil de las dos, pero ahora parecía tener la sartén por el mango, aunque ambas sabían que no era más que un espejismo. Tamy se señaló el pecho izquierdo, encima del corazón, sonreía; el corazón de Annis se aceleró.
Tras la traición de Tamy para con la banda, había sido su mejor amiga la que había recibido la orden de perseguirla y finiquitarla. Quizá pensaron que, por la proximidad de su relación, la fugitiva volvería al lado de Annis, pero ahora a la perseguidora le fallaba la voluntad. Lo había tenido muy claro hasta ese momento. Puso una bala en la recámara pero no pudo mantener firme el pulso. Las órdenes de Mayra habían sido claras, no había dejado ningún cabo suelto para que pudiera eludir apretar el gatillo “Búscala y llénale el cuerpo de plomo”; cruel orden para ser dada a una adolescente.
- Dime que no lo sabías, Tamy, que no sabías que era un madero, que no nos vendiste a sabiendas...
La silueta de la Estatua de la Libertad se recortó a contraluz ante un nuevo rayo y un trueno retumbó. Tamy sonreía sin una pizca de arrepentimiento en la expresión.
- No vendí el clan al madero sino el madero al clan, ya sabes que ahora está durmiendo con los peces a los pies de la Dama.
Annis dudó medio segundo. Sí, Christobal había nadado como un ladrillo a los pies de la Estatua de la Libertad; “Muerte natural” había sentenciado Mayra “Es natural que se muera si le vuelas la tapa de los sesos ¿A quién le apetece una partidita de Black Jack?” Sí, Mayra era el cinismo hecho persona, podía matar y estar haciendo punto de cruz al momento siguiente.
- Nos vendiste, si no llega Marcus a retorcerle el pescuezo...
Tamy no dejaba de sonreír; siempre había sido una persona muy calmada, y ahora mismo lo estaba demostrando. Nueva York, a la espalda de Annis, comenzaba a despertarse cuando la tormenta estalló; en tres segundos, Tamy y su perseguidora estaban empapadas de pies a cabeza. La pistola temblaba en las manos de la verdugo. Lucha de titanes: el deber y la moral.
Annis no tenía familia, vivía en el local de Little Italy desde que había conocido a Tamy y esta la había introducido en la mafia de Mayra; eso era lo más parecido a una familia que había conocido. De hecho, todos la trataban como a una hermana pequeña... pero con misiones como aquélla.
- ¿Sabías que era un madero?
- Sabía que Mayra lo finiquitaría; por eso lo mandé la sótano del local, no traicioné a nadie, Annis...
- Espero que actúes de forma distinta a partir de esto –Tomó aire y puso el dedo en el gatillo; el corazón de Tamy se aceleró por primera vez y comenzó a bombear sangre a marchas forzadas. Annis giró la pistola y se encañonó a la altura del órgano aorto- Muerte natural.
Medio minuto, quizá menos; agua, un rayo y el sonido de un disparo camuflado en el rugir de un trueno. Tamy nunca creyó que la pequeña y débil Annis sería lo bastante fuerte como para llenarse el corazón de plomo. Se acercó al cuerpo de la que había sido su mejor amiga y lo abrazó.
Una limusina paró a diez metros de dónde estaba ella con el cuerpo inerte de Annis entre los brazos. La ventanilla bajó con un sonido automático camuflado por un trueno, los rayos explotaban contra el mar a la espalda de Tamy. Intuyó los ojos negros de la cappo ocultos en la seguridad del cristal ahumado.
- Muerte natural –Sentenció una voz desde dentro del vehículo antes de sacar una pistola por la ventanilla y meterle a Tamy una bala entre ceja y ceja- ¿Echamos una timba de Póker, Davinia?

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #46 en: Agosto 25, 2010, 12:47:18 pm »
Este tambien es bueno Maya-chan ^^

Como lo dije antes espero el siguiente si es que hay ^^




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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #47 en: Agosto 25, 2010, 01:00:37 pm »
Me ha gustado mucho maya como lo otros!! ^^

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #48 en: Agosto 25, 2010, 01:18:52 pm »
Asias, me alegro que os guste ^^
Persuasión

Mayra entró en los juzgados con una sonrisa de oreja a oreja. Había cambiado su vestido negro por un traje de chaqueta entallada y pantalón de pernera recta, los zapatos tipo “bailarina” por unos tacones de aguja de vértigo, se había quitado tanto el sombrero como las gafas y la pistola la llevaba en el liguero envuelta en papel de aluminio para burlar el detector de metales. Y lo burló.
Cuando entró en la sala vio a Lolle, alias Cat, revisando papeleo: sería de nuevo su fiscal. Se sentó a su lado y sacó un cigarro mentolado. Una joven pelirroja de marcado acento irlandés se dirigió a ella de inmediato.
- Está prohibido fumar en la sala, Lady.
- ¡Oh, venga ya! Es un mentolado, con un poco de suerte camuflará este olor a madera tan agobiante…
- Está prohibido fumar en la sala, Lady
- Vale, vale… -Devolvió el cigarro a la cajetilla- ¿Mejor?
- Gracias, Lady –La chica volvió al lado de la puerta de la sala y Mayra se giró hacia Lolle con una sonrisa de lo más amable.
- Veo que sigues fumando mentolado, Mouse…
- ¿Y tú sigues añadiéndole canela al tabaco de liar, Cat? –Lolle asintió- No soy la única sibarita…
El cliente de Lolle se acercó a ellas y Mayra memorizó su cara: lo haría llamar al local; le estaba haciendo perder un tiempo precioso. El hombre era bastante atractivo. Mayra se preguntó si le sentaría igual de bien la muerte como le sentaba la vida. Él la estaba fulminando con la mirada y la acusada se fue a su mesa para ponerse a hacer sudokus. Lolle hubiera agradecido poder seguir charlando con Mayra ¿Por qué siempre la contrataban energúmenos furiosos? Recorrió la sala con la mirada y se fijó en que Mayra le hablaba en el lenguaje sordomudo ofreciéndole tomar un café en el Starbucks cercano al juzgado. Aceptó.
El cliente seguía quejándose de la calma y la parsimonia de las que tanto Lolle como Mayra hacían gala. Su abogada no le prestaba atención ¿Por qué los menos indicados eran los que más protestaban? Anotó un par de palabrejas que en apariencia no tenían nada que ver con el texto y el cliente profirió otra indignada queja que Lolle ignoró vilmente.
Miró la hora, era muy pronto. Dejó el papeleo sobre la mesa e, ignorando las protestas del cliente, salió a la calle con un cigarro de canela en una mano y el mechero en la otra; lo encendió y le dio una profunda calada que lo consumió hasta la mitad.
Le llegó a la nariz el aroma de canela seguido de uno mentolado. Mayra estaba a su lado con un cigarro mentolado en la mano.
- Tus clientes cada día son peores… Ya sabes que no tengo problemas en “ayudarte” con ellos, que hay confi; a mí también me exasperarían…
- Eso sería ilegal, Mouse, pero ganas no me faltan…
- Ya te lo dije una vez: en la banda necesitamos un experto en leyes, sabes dónde estamos, Cat, acude a Little Italy y trato hecho.
- Ojalá fuera tan fácil; tú eres out law, yo no estoy más metida en la ley porque no soy ella…
- ¿Crees que el hombre al que defiendes hoy es trigo limpio? Regenta una gran multinacional que está monopolizando el mercado de las mudanzas y ha llevado a la quiebra a no menos de veinte pequeñas empresas provocando el suicidio de varios de sus directores. Nosotros matamos pero no monopolizamos, Cat.
Siguieron fumando en silencio, Lolle tenía los nervios tan crispados que apuró el cigarro en dos caladas y se quedó apoyada en la pared esperando que Mayra terminase.
- Por cierto, desde China Town te agradecen que les mandaras a Charlotte Evans para su ternera con bambú.
- No fastidies que…
- Claro, no íbamos a desperdiciar esa carne tan jugosa, con su grasita…
- Por Dios, Mayra, qué asco…
El cliente de Lolle salió con paso airado y la agarró de brazo haciéndola voltear sin delicadeza alguna; chilló y gritó hasta que su cara estuvo roja como una fresa y finalmente arrastró a su abogada hasta la sala. Mayra los siguió a paso ligero.
Fue un juicio interminable que falló a favor de Mouse una vez más. Salieron acompañadas de los gritos y chillidos e insultos del cliente de Lolle. Entraron en el Starbucks y se sentaron en una de las pequeñas mesas con un café cada una y un trozo de tarta de manzana por cabeza. La abogada parecía abatida y Mayra no dudó en aprovechar la situación.
- ¿Seguro que no quieres pasarte a mi lado? –Lolle la miró una vez mas, sus ojos habían perdido su candidez habitual.
- ¿Dónde hay que firmar?

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #49 en: Agosto 26, 2010, 09:55:04 pm »
Increible, digamos que es una continuación de "no soy la ley"

Me gustó mucho, verdaderamente Mayra es tu chica favorita... ^^

Espero el siguiente Maya-chan y gracias por el aviso ^^




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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #50 en: Agosto 26, 2010, 11:49:17 pm »
oh maya-chan tus historia son muy buenas jajajajaja
me encantan jajajaja
gran trabajo jajajajaja sigue haci
bansaiiiiiiiiii n_n!!!!!!!!!
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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #51 en: Agosto 27, 2010, 06:31:40 am »
Humanidad

Al contrario de lo que muchos creían, Mayra no vivía en un loft en el centro de Nueva York sino en un diminuto apartamento del extrarradio de Little Italy.
Tras cerrar el bar y asegurarse de que el sótano no delataba su función, encaminó sus pasos hacia su “hogar”. Al cruzar el portal se quitó las gafas de sol y las metió en el bolso. Mientras subía las escaleras le echó un vistazo al paquete de cigarros mentolados: final de mes y la cajetilla medio llena, se sintió orgullosa de si misma.
En el último tramo de escaleras, comenzó a rebuscar por el bolso las llaves de los cinco cerrojos de la puerta de su casa y en el rellano comenzó a forcejear para abrirlos. Tras cuatro minutos y dos cerrojos abiertos, una mano invisible accionó los otros tres desde dentro y una niña de no más de cinco años con un pijama de ositos apareció en el umbral; miró a Mayra a los ojos y la abrazó ilusionada. Ambas entraron en casa y Mayra cerró los cerrojos y pasó la cadena.
- Llegas muy tarde, May, pensaba que no volverías hoy...
- ¿Y dejar que te duermas por la mañana y no vayas a clase? Ve a dormir, pequeña...
La niña le dio un beso en la mejilla y se fue a la habitación que le había asignado en el apartamento. Mayra fue a la cocina y sacó las sobras de la cena de la niña, Mila había vuelto a dejarse la zanahoria, las calentó a fuego lento y se puso a cenar mientras repasaba mentalmente la lista de tareas de la banda. Encima de la mesa estaba el último dibujo de la pequeña, había plasmado su visión de Mayra y la chica sonrió.
Cuando la cesta de Mila apareció en la puerta del orfanato, Mayra contaba diecisiete primaveras y ya era la cappo del grupo de Little Italy, de modo que sin que nadie supiera cómo, desde hacía unos añitos Mayra llegaba a fin de mes con un buen pellizco en el bolsillo. Por ser la mayor del orfanato, se hizo cargo de la pequeña Mila como si fuera su hija y cuando un año después tuvo que abandonar la institución la llevó consigo, era oficialmente su hermana menor. Dados sus ingresos mensuales, a pesar de ser de origen desconocido, nadie dudó cuando solicitó la adopción de Mila.
En su mafia nadie notó cambio alguno en su comportamiento y la pequeña no sabía el auténtico trabajo de Mayra: para ella, su hermana era camarera en un restaurante de postín en la misma Little Italy.
Sea como fuere, nunca les había faltado de nada. El piso era diminuto, sí y la puerta vieja como el ir a pie, a la que la propia Mayra había añadido dos cerrojos extra; pero el mobiliario era de lo mejor que podía encontrarse en Nueva York.
Le sonó el busca y dejó el tenedor en el plato para mirarlo. Otro accionista al que sacar un buen pellizco. ¿Es que nunca iban a aprender que en un local de alterne no se puede uno fiar ni de su sombra? Sacó el móvil del bolso justo a tiempo de descolgar y dar las primeras instrucciones, para dejar el trabajo encaminado para el día siguiente. Prometía ser un día de chantajes de lo más divertido. Dio por finalizada la conversación y enchufó la tele. Quitó la voz y puso subtítulos. Sean Connery en pantalla. Terminó de comer y puso los platos en el lavavajillas que decidió enchufar a la mañana siguiente cuando se fuera a trabajar.
Un grito truncó la calma de la noche y Mayra recorrió el apartamento de punta a punta. Abrió de par en par la puerta de la habitación de Mila y la niña se lanzó a sus brazos llorando desconsoladamente. El peluche con el que dormía desde que llegase al orfanato había quedado tirado en el suelo.
- ¡Has volvido!¡Pensé que no volvería a verte!
- Tranquila, no ha sido más que una pesadilla, nunca me iré.
- Soñé que unos señores malos se te llevaban diciendo que eras mala, y a mí me dejaron sola, sin ti, sin nadie...
- ¿Que soy mala?
- Sí, Lucy lo comentó ayer en el cole; dijo que te dedicas a ganar dinero haciéndole daño a la gente.
- ¿Y tú me crees capaz de hacerlo? –la niña negó con la cabeza y Mayra la acompañó de nuevo a la cama y la acostó- Estate tranquilita, pequeña, nadie vendrá a por mí porque soy una buena persona.
Mila sonrió y Mayra le besó en la frente, la niña cerró los ojos y ella esperó a que se durmiera de nuevo. Al salir otra vez de la habitación le volvió a sonar el busca: esta vez era una directora de banco corrupta. Otro documento para el día siguiente.
De regreso al comedor, vio que en las noticias salían las desapariciones de los últimos visitantes del local de Little Italy y se sintió orgullosa de un trabajo tan bien hecho. Cogió una lima de uñas y el esmalte carmesí del cajón del mueble de la tele y se las comenzó a repasar mientras el busca se volvía loco de tantos avisos como le llegaban a Mayra. Estaba orgullosa de su mafia, le rendían una total y absoluta lealtad a cambio de la posibilidad de promover a tal o a cual para ser citado en el sótano.
Se miró las uñas perfectamente limadas y pintadas y preparó lo que iba a necesitar al día siguiente. Su bolso, un nuevo vestido negro, el sombrero estilo Panamá, las gafas de sol y... sí, los cigarros mentolados. Dejó preparada la comida que Mila se llevaría a la guardería, apagó todas las luces y se metió en la cama en cuyo cabezal podía leerse “Todo el mundo es inocente hasta que se demuestra lo contrario”.

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #52 en: Agosto 30, 2010, 09:16:00 am »
Sugoi!!!!!!!!!!!! 

Está muy bueno ^^  y Mayra vuelve a ser la protagonista.

Espero el próximo ^^




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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #53 en: Agosto 30, 2010, 09:56:44 am »
Sí, es que Mayra da mucho juego y me encanta su personalidad, tengo muchos relatos sobre ella y ahora los iré poniendo todos ^^
Medio Minuto

Medio minuto, quizá menos. El mar estaba embravecido por una tormenta lejana. Desde la arena, se veían los rayos impactar en el agua casi al mismo tiempo que el trueno rugía con furia. El viento de tormenta jugaba con los cabellos de Tamy y los hacía parecer miles de diminutas serpientes que culebreaban sin orden ni concierto. Annis la tenía encañonada con pulso tembloroso; Tamy se sabía ganadora. Otro trueno, las olas le mojaban a Tamy los pantalones a la altura del muslo. Seguramente ya estaba amaneciendo, pero las nubes mantenían la ciudad a la espalda de Annis sumida en la oscuridad.
Habían estado jugando toda la noche al gato y el ratón y, ahora, el tigre y el dragón se hallaban cara a cara, sosteniéndose la mirada sin dar ninguna el brazo a torcer. Annis siempre había sido la más débil de las dos, pero ahora parecía tener la sartén por el mango, aunque ambas sabían que no era más que un espejismo. Tamy se señaló el pecho izquierdo, encima del corazón, sonreía; el corazón de Annis se aceleró.
Tras la traición de Tamy para con la banda, había sido su mejor amiga la que había recibido la orden de perseguirla y finiquitarla. Quizá pensaron que, por la proximidad de su relación, la fugitiva volvería al lado de Annis, pero ahora a la perseguidora le fallaba la voluntad. Lo había tenido muy claro hasta ese momento. Puso una bala en la recámara pero no pudo mantener firme el pulso. Las órdenes de Mayra habían sido claras, no había dejado ningún cabo suelto para que pudiera eludir apretar el gatillo “Búscala y llénale el cuerpo de plomo”; cruel orden para ser dada a una adolescente.
- Dime que no lo sabías, Tamy, que no sabías que era un madero, que no nos vendiste a sabiendas...
La silueta de la Estatua de la Libertad se recortó a contraluz ante un nuevo rayo y un trueno retumbó. Tamy sonreía sin una pizca de arrepentimiento en la expresión.
- No vendí el clan al madero sino el madero al clan, ya sabes que ahora está durmiendo con los peces a los pies de la Dama.
Annis dudó medio segundo. Sí, Christobal había nadado como un ladrillo a los pies de la Estatua de la Libertad; “Muerte natural” había sentenciado Mayra “Es natural que se muera si le vuelas la tapa de los sesos ¿A quién le apetece una partidita de Black Jack?” Sí, Mayra era el cinismo hecho persona, podía matar y estar haciendo punto de cruz al momento siguiente.
- Nos vendiste, si no llega Marcus a retorcerle el pescuezo...
Tamy no dejaba de sonreír; siempre había sido una persona muy calmada, y ahora mismo lo estaba demostrando. Nueva York, a la espalda de Annis, comenzaba a despertarse cuando la tormenta estalló; en tres segundos, Tamy y su perseguidora estaban empapadas de pies a cabeza. La pistola temblaba en las manos de la verdugo. Lucha de titanes: el deber y la moral.
Annis no tenía familia, vivía en el local de Little Italy desde que había conocido a Tamy y esta la había introducido en la mafia de Mayra; eso era lo más parecido a una familia que había conocido. De hecho, todos la trataban como a una hermana pequeña... pero con misiones como aquélla.
- ¿Sabías que era un madero?
- Sabía que Mayra lo finiquitaría; por eso lo mandé la sótano del local, no traicioné a nadie, Annis...
- Espero que actúes de forma distinta a partir de esto –Tomó aire y puso el dedo en el gatillo; el corazón de Tamy se aceleró por primera vez y comenzó a bombear sangre a marchas forzadas. Annis giró la pistola y se encañonó a la altura del órgano aorto- Muerte natural.
Medio minuto, quizá menos; agua, un rayo y el sonido de un disparo camuflado en el rugir de un trueno. Tamy nunca creyó que la pequeña y débil Annis sería lo bastante fuerte como para llenarse el corazón de plomo. Se acercó al cuerpo de la que había sido su mejor amiga y lo abrazó.
Una limusina paró a diez metros de dónde estaba ella con el cuerpo inerte de Annis entre los brazos. La ventanilla bajó con un sonido automático camuflado por un trueno, los rayos explotaban contra el mar a la espalda de Tamy. Intuyó los ojos negros de la cappo ocultos en la seguridad del cristal ahumado.
- Muerte natural –Sentenció una voz desde dentro del vehículo antes de sacar una pistola por la ventanilla y meterle a Tamy una bala entre ceja y ceja- ¿Echamos una timba de Póker, Davinia?

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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #54 en: Septiembre 10, 2010, 02:01:24 pm »
Por fín me puse al día con tus obras ^^

Me ha gustado y sí, es verdada que Mayra da mucho de donde tomar ^^

Espero el siguiente, si es que hay siguiente claro está ^^




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Re:Cosas de chicas
« Respuesta #55 en: Septiembre 18, 2010, 07:03:21 am »
Claro que lo hay ^^

Apuntar Maneras
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Aquella mañana Mayra le había hecho una trenza alta para que el cabello no le cubriera sus bellas e infantiles facciones. Tenía la nariz y los pómulos cubiertos de pecas, pero había una especialmente caprichosa situada justo en el rabillo del ojo derecho. Le gustaba ese antojo, Mayra siempre le había dicho que la hacía diferente de la muchedumbre y ella se sentía orgullosa de esa peca.
Llevaba el pelo muy largo, lo tenía muy oscuro y con tirabuzones naturales. Su hermana tenía mucha destreza en peinarla para resaltar lo bonito de su cara y la palidez de su piel.
Entró en el aula, colgó su mochilita azul en el colgador etiquetado con su nombre y se puso la bata azul y verde a cuadros. Fue directa al cajón de los juguetes y sacó su coche favorito. Aborrecía las muñecas.
Lucy no tardó en llegar y lo primero que hizo fue acercarse a Mila para molestarla. Mila la aborrecía a ella incluso más que a las muñecas.
-   ¡Mi papá ha decido que tu tata es mala!
-   Mayra dice que tu papá es indiota...
Lucy le levantó la mano y la descargó sobre ella pero Mila interpuso el coche en su trayectoria y la otra niña profirió un gritito de dolor al clavarse el retrovisor del juguete, que voló por los aires y se fue a estrellar en la pared, en la palma. Mila la miró sin reprimir el odio que sentía por la otra niña.
-   Tú también eres indiota, como tu papá.
Lucy lloraba como una magdalena pero Mila se levantó, recogió el Ferrari de juguete y siguió jugando como si nada. Tal como fueron llegando los amigos de Mila, se formó a su alrededor un grupo compacto de niños con coches de juguete al que ningún niño osaba desafiar. Llegó también la maestra, Lucy fue directamente a hablar con ella hecha un mar de lágrimas y la institutriz se acercó a Mila con paso seguro. Los amigos de la niña retrocedieron ligeramente para dejarla en un cara a cara con la profesora.
-   ¿Por qué le has pegado a Lucy, Mila? –La niña la miró a los ojos con expresión severa, como una mujer con cuerpo de niña y habló como tal.
-   Ha insultado a Mayra y mi tata no se insulta; además, no le he pegado: ella iba a darme y he usado el Ferrari como escudo.
-   ¡Ella ha llamado “indiota” a mi papá!
-   Y tú has llamado “mala” a Mayra.
Lucy se puso roja como una fresa madura y se tiró encima de Mila con ira desmedida dispuesta arañarle la cara pero recibió un cabezazo de categoría. Nadie recordaría los minutos siguientes puesto que serían demasiados sucesos a demasiada velocidad como para seguirlos sin perderse. La resulta sería una Lucy llorando y una Mila tranquila, con mechón de pelo ajeno en la mano inclusive. La consecuencia directa de este suceso, sería una hora cada una de cara a la pared.
A la salida, más que de un parvulario, parecía que los niños salían de una trinchera en el frente. Lucy seguía hecha un mar de lágrimas y su madre se puso hecha un basilisco con la profesora. Por otro lado, Mila buscó entre el gentío a una muchacha rubia de ojos negros pero no dio con ella en el lugar de siempre, junto al semáforo había una muchacha de pelo oscuro vestida de forma elegante con una preciosa cola de caballo. Se agachó con una sonrisa tendiéndole su bolsa de la merienda, esa que Gaia solía llevarle.
-   Gaia tiene el turno de tarde-noche este mes, Mila, tu tata me manda en su lugar. Me llamo Kat...
-   ¿Gato*?¡Qué bonito!
-   Exacto, Kat, como el animal. Gaia me dijo que te gusta el pan con chocolate amargo...
-   ¡Oh!¡Gracias, Kat! ¿Tú qué merendarás?
-   ¿Yo?¿Te apetece tomar leche con cacao?
-   Gaia nunca me llevó... se traía una bolsa de Dunkin Donuts© y merendábamos en el parque...
-   Pero yo no soy ella, Mila, además, mi pregunta ha sido si te apetece –Lolle le guiñó un ojo con complicidad y la niña asintió- Pues hoy merendamos en Starbucks –La niña la abrazó y la chica reparó enseguida en el mechón de pelo de su mano- ¿Y eso?
-   La tonta de Lucy llamó “mala” a Mayra y nos peleamos y...
-   Le cerraste la boca ¿no?
-   Sí... Lucy es tan indiota como su papá... –Mila dio un bocado a su merienda mientras ambas echaban a andar.
-   No puedes negar se hermana de quién eres, pequeña, apuntas maneras...
-   ¿Apunto qué?
-   Nada, pensaba en voz alta –Lolle sonrió dulcemente- Cogemos las bebidas y merendamos en Central Park ¿te parece?
-   ¡Sí!



* El nombre Kat (Katherin) existe, no es de extrañar que Mila hable de “Cat (gato)”, puesto que el nombre y el animal se pronuncian igual ¿Sabéis quién es Cat, verdad?