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Febrero 18, 2018, 12:57:09 am

Autor Tema: El amigo de mi hermano  (Leído 953 veces)

Desconectado Kari

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El amigo de mi hermano
« en: Mayo 13, 2012, 10:40:02 am »
Bueno, este es un fic que empecé hace un tiempo, está ya casi terminado es por eso que no voy a tardar tanto en actualizar, espero que les guste, aunque no les va a gustar si no les gusta lo romántico. Y también una advertencia, mas adelante, muuucho más adelante posiblemente se vuelve no apto para menores de 16 años.
 
Sinopsis:
[spoiler]
 ¿Qué pasaría si te enamoras de uno de los amigos de tu hermano?
 ¿Qué pasaría si su otro amigo está loco por tí?
 ¿Qué pasaría si tu hermano tiene una aventura con la novia de su mejor amigo?
  Ahora en plan de venganza ese amigo tratará de usar el lado más vulnerable de ese hermano tan celoso... su única hermanita menor.
   El título habla en singular pero la historia se trata de los dos, Marcel y Joshua.
[/spoiler]
 
Capítulo I: Engaño.
 
  Era un domingo por la mañana, acababa de levantarme y bajé por las escaleras dirigiéndome hacia la cocina, mis padres iban a jugar golf en un club los domingos por la mañana y regresaban como a las tres de la tarde.


-          ¡Eso no es justo!- escuché la voz de mi hermano.

 
-          Jajaja tú siempre caes en la misma trampa- era la voz de Joshua, uno de los amigos de mi hermano.

 
 
-          Buenos días- no me molesté ni en arreglarme el cabello, ellos estaban solos y sabía que ninguno de ellos se voltearía a verme ya que estaban concentrados en su videojuego.

 
 
 
-          Buenos días- me saludaron, y como predije, sin voltear a verme.


 
    Mi hermano y yo nos llevábamos dos años, Joshua era su amigo de la infancia, tienen la misma edad y son compañeros, cuando era pequeña estuve ilusionada con él, pero sólo me gustaba físicamente, era un joven lindo, rubio de ojos azules, pero desde hace dos años, mi hermano trajo a casa a un nuevo amigo.

 
 
    El no venía muy seguido a casa, pero su forma de ser robó mi corazón, pero él me trataba como si yo fuera su hermanita pequeña.

 
 
    Entré en la cocina encontrándome con quien no esperaba.

 

 
-          Hola pequeña gatita- me saludó, me llamaba así desde que vio una fotografía de mí de una obra escolar en la que me disfracé como una gatita, y también porque dormía casi todo el día.

 

 
-          Ah, hola Marcel.

 
 
-          Me gusta tu peinado- añadió de burla mientras sacaba de la heladera una soda.

 
 
-          Un estilista profesional me lo hizo.

 
 

-          Déjame adivinar, ¿tu almohada?

 

 
-          Sí.

 
 
    Salió de la cocina mostrándome una sonrisa, di un suspiro frustrada, él me había visto en pijama y completamente despeinada.

 
    Él era como el hombre casi  perfecto que cualquier mujer desearía tener a su lado, escribía hermosos poemas, tocaba la guitarra y el piano, estaba bien posicionado económicamente, era divertido pero a la vez muy amable, sus bromas normalmente no ofendían a los demás, su cabello castaño claro lacio, esos ojos verdes y esa sonrisa tan gentil. Todo eso se encontraba en un hombre de diecisiete años, su nombre es Marcel Ricaldi, pero tiene un único defecto…

 
 
    Siempre sale con mujeres mayores que él, nunca en toda su vida se llegó a fijar en una chica a la que él le pasara de edad, lo que significaba que estaba fuera de mi alcance.

    En ese momento alguien llamó a la puerta, me arreglé más o menos el cabello antes de atender.


 
-          ¡Marcel!- llamó ella apenas le abrí la puerta entrando en la casa, era una grandísima mal educada, ni siquiera me había dicho buenos días.

 
 
    Ella era una compañera de clases de mi hermano, tenía dieciocho años, era una zorra para mí por el simple hecho de ser la novia de Marcel.

 

 
-          Vi unos zapatos hermosos y quiero dinero- añadió ella.

 
 
-          ¿Cuánto?- el muy estúpido sacó su billetera.

 

 
-          Unos doscientos dólares, yo pondré de mi dinero lo que falta- hizo una carita de mosquita muerta.

 
 
-          Dime el total.

 
 
-          Trescientos cincuenta- yo ni loca gastaría esa cantidad de dinero para comprarme un par de zapatos.

 
 
-          Te doy cuatrocientos- ella se alegró, y le dio un apasionado beso frente a mí.

 
-     Esta noche ven a mi casa voy a devolverte el favor.


 
     Añadió ella con voz seductora, él alzó una ceja, su cara era tan sexy cuando hacía eso, yo quería saber cómo lo hacía, a mí nunca me salió eso de poder levantar sólo un lado de las cejas.

 
 
-          ¿Qué haces?- me interrumpió él

 
 
-          ¿Eh?
 
-          Tu cara- sin darme cuenta había intentado hacer eso con mis cejas, qué idiota era.
 
-          No sé de que hablas- salí de allí apresuradamente.

 
 
    Pasó rápidamente una semana, ese sábado dormiría las horas que quisiera, apagué mi celular para que nadie me molestara, entonces mamá entró a mi cuarto.
 
-          Vístete.
 
-          ¿Cómo?
 
-          Te vas con tu hermano a una fiesta.

-          Mamá, quiero dormir- me quejé.

-          Tu hermano no puede ir solo, la última vez condujo el auto de vuelta a casa completamente ebrio y se olvidó de abrir el portón para entrar en la casa, la camioneta está como nueva y quiero que eso dure por lo menos por un o dos meses.

 
-          Se supone que el mayor cuida del menor, no es justo, ¿por qué tengo que cuidarlo?

 
-          Sólo conduce tú de vuelta a casa.

 
-          Mamá, no me hagas esto.

 
-          Ya lo hice, tienes media hora para prepararte.

 
 
    Busqué una vestimenta adecuada en mi armario, me puse una blusa de un color azul metálico que tenía la espalda abierta con una pollera negra que combinaba con los detalles negros de la blusa.

 
    Me hice bucles en las puntas de mi cabello para cambiar un poco de estilo ya que siempre llevaba mi cabello lacio, no me puse un maquillaje tan exagerado, sólo hice resaltar mis largas pestañas y mi mirada.

 
    En una hora bajé, encontré a mi hermano a punto de fumarse todo un paquete de cigarrillos mientras me esperaba.

 
-          Tardaste demasiado- se quejó.
 
-          Cállate que sin mí no irías a ninguna parte.

 
    La fiesta era en la enorme casa de Marcel, habían muchos desconocidos, traté de quedarme toda la noche con mi hermano pero en un cerrar y abrir de ojos el desapareció de mi vista.

 
-          Oh estúpido Lance…

 
-          ¿Estás sola?- añadió Joshua, él estaba completamente ebrio.

 
-          ¿Acaso no es evidente?
 
 
-          ¿Bailamos?
 
    ¿Por qué no?... lo conocía de toda la vida, él no era peligroso, aunque nunca había estado a solas con él cuando estaba borracho, dicen que las personas cambian cuando están así, pero se trataba de Joshua, él era un ángel.

 
    Bailamos más de una pieza, de repente sentí cómo sus manos se deslizaron por mi espalda cruzando el límite.

 
-          Hey, no hagas eso- me quejé, tenía que hacerme respetar.

 
-          ¿Qué cosa?- me sopló en la oreja, se me erizó la piel por completo.

 
-          Suéltame- me aparté de él con brusquedad, pero al parecer lo empujé con más fuerza de la que él iba a tolerar.
 
 
-          No quieras ponerte violenta ahora conmigo- me agarró del cabello.
 
 
-          Idiota si no me sueltas ahora voy a echarte todos los dientes.

 
    Había aprendido de agresividad desde que me empecé a juntar mucho con los amigos de mi hermano, siempre estuve rodeada más de chicos que de chicas, por eso a veces decía muchas palabrotas o me metía en muchas peleas en el colegio.

 
-          Suelta a mi gatita- escuché en eso la voz de Marcel justo detrás de mí.

 
-          Ya la solté- me llevé una mano en la cabeza, me dolía por donde él me había estirado el cabello, pero eso no se quedaría así.

 
-          Vamos adentro, ya son las dos de la madrugada, si quieres puedes dormir hasta que tu hermano quiera irse.

 
-          Mi héroe- le di un abrazo, me moría de sueño.

 
 
    Me sentí un poco incómoda cuando él cerró la puerta tras de sí, la casa por dentro era enorme como no aparentaba tanto desde afuera, caminamos por un pasillo.

 
 
-          ¿Tienes hambre?... si quieres puedo servirte algo.
 
-          No hace falta- entonces escuchamos una risita femenina, provenía de la cocina.
 
    Entramos en la cocina a ver quién era, me quedé congelada, mi hermano se estaba besando con la novia de Marcel.
 
-          ¡Idiota!- lo sé, él tenía todo el derecho de gritar eso, pero él se quedó mudo, fui yo la que reaccionó.

 
-          M-Marcel p-puedo explicarlo- mi hermano trató de excusarse, Marcel salió de allí a pasos apresurados dirigiéndose hacia quién sabe dónde.
 
    Yo me quedé mirándolo, mi hermano hizo un intento por seguirlo pero ella le detuvo agarrándole del brazo.

 
-          Espera a que se tranquilice o sólo empeorarás las cosas- la muy zorra puso sus sucias garras sobre mi hermano y lo volvió a besar, yo no quería seguir quedándome a ver eso, salí de allí.

 
    Me adentré más en la casa, lo encontré en la sala que quedaba después de que el pasillo terminara, él estaba sentado en el living con la mirada perdida en el vacío, yo me senté a su lado, no se me ocurrieron palabras para animarlo, yo era tan mala consolando a las personas.

-          ¿Vienes a tratar de consolarme?- su voz estaba completamente cambiada a causa del dolor que sentía en ese momento.
 
    Yo simplemente asentí con la cabeza, se me quedó mirando por un rato, por un momento creí que una lágrima saldría de aquellos hermosos ojos, pero no fue así, se estaba conteniendo, no quería llorar frente a mí, cerró los ojos con fuerza y los dejó así por un momento, entonces los volvió a abrir.
 
    Esbozó una media sonrisa dejándome algo confundida.

 
-          Eres como un ángel, ¿en serio quieres consolarme?
 
-          Claro que sí, eres mi amigo.
 
    Me dolía admitirlo pero era verdad, él sólo era mi amigo.
 
 
-          Entonces ayúdame a aliviar este dolor- no esperaba tanta fuerza repentinamente, me empujó haciendo que me acostara en el living.
 
    Él me miraba a una distancia tan corta, nunca habíamos estado tan cerca uno del otro, él estaba sobre mí contemplándome con esos ojos a punto de llorar.
 
El sigt. cap. se titula: "Día Extraño"
[spoiler]Después de que Irene pase una noche bastante desagradable, va a tener que aguantar un día lleno de atención excesiva hasta que ella los perdonara a los tres, ¿dos confesiones? ¿captará las indirectas de los dos o sólo una?

[/spoiler]
 
« Última modificación: Mayo 13, 2012, 10:53:59 am por Kari »

Desconectado Belu!

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Re:El amigo de mi hermano
« Respuesta #1 en: Agosto 02, 2012, 09:50:12 pm »
Aw!! ¿por qué tuviste que dejarlo ahí?
Continúa por favor parece muy interesante tu historia n.n

Desconectado Amelie

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Re:El amigo de mi hermano
« Respuesta #2 en: Octubre 08, 2012, 02:26:40 am »
¡Vaya! Quedé impresionada. Narras realmente bien  :becho: Además me dejaste con mucha intriga *o*.
Voy a estar esperando el siguiente capítulo.
Ciaossu~