FOROS

Octubre 17, 2018, 04:48:48 am

Autor Tema: Memorias de una agonía  (Leído 3109 veces)

Desconectado Aylen Wolf Harribel

  • Sargento Primero
  • *
  • Mensajes: 464
  • KI: 5
  • Sexo: Femenino
  • Miss Vicious~
Memorias de una agonía
« en: Noviembre 04, 2010, 10:26:45 am »
Bueeeeno, traigo una nueva historia que iré actualizando poco a poco. Está ya acabada, pero no la subiré de golpe xD.
Sobre Los Eternos, me quedé algo estancada, así que estoy esperando a que la Sra. Inspiración llame a la puerta... (:
Espero que os guste!


MEMORIAS DE UNA AGONÍA


Primera parte del 04/11/2010


Querido diario:

Stephen King escribió: ‘‘El tiempo se lleva todo, lo quieras o no. Se lo lleva todo, lo aleja y solo termina en oscuridad. A veces encontramos a otros en esa oscuridad, y a veces, los perdemos otra vez’’.

Yo... no lo creo, porque yo nunca fui el arquitecto de mi destino; el caso es que nunca logré encontrar a nadie. Ahora estoy en este sitio, es mi primer día. No sé aún el porqué de mi estancia aquí, ni siquiera se por qué pienso lo que pienso, pero hoy he visto a mis padres con una profunda tristeza reflejada en sus rostros cuando el doctor Miller fue a hablar con ellos, supongo que se tratará de algo que me pasa y, aunque esté triste, estoy un poco más relajado que de costumbre, ya que hoy el sol brilla con fuerza y puedo ver algunos reflejos entrando por la ventana de la habitación. Solo espero que la luz no me falle cuando llegue la noche.

- No es que sea grave señora Scott, pero el caso que padece su hijo es un caso que, sinceramente, pocas veces había tratado.
- ¿Y se puede saber de que está usted hablando? Preguntó el señor Scott, el padre de Ian.
- Su hijo tiene ‘‘noctifobia’’, se trata de un miedo extremo a estar rodeados de oscuridad, los que lo padecen suelen argumentar cosas como que la oscuridad va a por ellos o que tienen miedo de que les atrape,  no le extrañe que acostumbre a dormir un poco por las tardes cuando haya sol, e incluso con una luz puesta por las noches.
- Ahora que lo dice, a Ian siempre le ha gustado dormir con la puerta cerrada y una lucecita encendida - contestó la señora Scott-, pero cuando se la apagué hace días, se volvió loco, como si algo o alguien despertara dentro de él, parecía poseído –añadió-.
- Usted no se preocupe -dijo el doctor- no le diremos nada y le haremos sentir bien.

Más tarde los padres se dirigieron a hablar con el chico:

- Ian, hijo, tu padre y yo nos tenemos que ir a ver a la abuela, pero no te preocupes, volveremos pronto y te traeremos algo –dijo ella con una sonrisa esperanzadora.
-Vale mamá - dijo Ian- hasta luego.

Seguidamente, el pequeño rubio vio al doctor acercándose a su cama, temiéndose lo peor...

–Bien... Ian, he estado hablando con tus padres y no tienes de que preocuparte, todos te vamos a tratar muy bien.
-Eso espero - contestó con una media sonrisa en la cara. Sonrisa que se iba apagando, porque sabía que le estaban ocultando algo, algo que tenía que ver con su fobia. Ian estaba cansado y triste, trataba de consolarse con las preciosas vistas que le otorgaba la ventana de la habitación, porque para él nada había más grande que un paisaje lúcido, cálido y fresco a la vez, con los típicos pájaros revoloteando, haciendo figuras allí a lo lejos, las hojas caer y el sol asomando por el ocre horizonte... para él, esos momentos de mediodía no tenían precio y eran lo único que realmente le llenaba.
 Se pasó tres horas enteras sin apartar la vista de la naturaleza, hasta que llegaron sus padres, lo que provocó otra sonrisa en él.



-Mira hijo, te hemos traído tu disco de música favorito y tu foto favorita, en la que salís tu y el abuelo jugando,  ¡mira!- dijo Eddie, su madre
-Esta foto me encanta, mamá; gracias. Me hace realmente feliz recordar estos momentos- respondió. Ian miró la foto atentamente, sonriendo de vez en cuando, pero era realmente duro recordar aquellos viejos momentos que le llevaban a pensar en la muerte de su abuelo, él... no quiso mencionar nada, para no entristecer a sus padres.

-Bueno cariño, voy a ver si encuentro algo de comer por aquí- le dijo Eddie mientras le brillaban sus ojos recordando, también, aquellos viejos momentos.
-He oído en alguna parte que la comida de aquí no le suele gustar mucho a la gente- añadió su padre, Jacob; bromeando.

Ian miraba la foto atentamente a la par que introducía su disco de música lentamente recordando a su abuelo, de nuevo, aquellas canciones que le cantaba de vez en cuando, y las ocasiones en que practicaban algún deporte juntos. Seguidamente, posó la foto en la mesita, echó un vistazo a su alrededor, y vio las agujas del reloj marcando las siete y cinco de la tarde mientras que sus padres llegaron, con un donut que habían comprado en la cafetería, a despedirse de él.

–Gracias, pero hoy no tengo mucha hambre, ya nos vemos mañana.
-Vale hijo- respondió su madre, dándole al instante un beso en la frente.

Ya se acercaba el final de su primer día en aquel sitio y no dejaba de meditar constantemente sobre el pasado y las cosas que, por alguna razón, no había experimentado. En cierto modo se sentía raro en aquel lugar, porque notaba que el tiempo se le estaba escapando de las manos. Tenía curiosidad por saber qué  sensación se tenía al ser libre, poder ser un niño normal y corriente, poder salir del mundo de tragedia y vivir en un mundo mejor, un mundo paralelo, detener el viaje del viento.
Ian era un adolescente quinceañero, asentado en el seno de una familia normal, feliz, sin demasiadas preocupaciones, pero nunca tuvo una gran facilidad para integrarse en la sociedad. Apoyó su cabeza en la almohada, sin darse cuenta de que las lágrimas de sus ojos se caían sin poder impedirlo, y pronto concilió el sueño. Acto seguido se levantó de la cama, salió corriendo de la habitación sin darse cuenta de que estaba a oscuras, procurando salir lo más rápido posible de aquel sitio.

El chico se sentía incómodo, a pesar de la agradable brisa nocturna, enseguida sentía que su miedo le atraparía, enseguida sentía que nunca podría ser libre, y que sus temores se le iban a adelantar de nuevo, pero esta vez no tocaba. Salió corriendo, limpiándose las lagrimas que empañaban sus enormes ojos azules y la mucosidad de la nariz, doblando la esquina de la calle. Enseguida localizó un parque, y apresuró su marcha, mirando eufóricamente a ambos lados de aquel lugar en el cual se adentró. En él, logró avistar un estanque, junto a un banco, en el cual se sentó asombrado por aquel hermoso paisaje. A su lado vio una chica morena llorando:


- Bonito, ¿verdad?- le dijo él.
Ella rápidamente se limpió las lágrimas de su cara con un gesto veloz.
– Si.. y aún más hoy, con las estrellas tan brillantes... ahora que está todo oscuro- respondió- Me llamo Sarah y perdona mi atrevimiento, pero ¿qué hace un chico como tu, vestido así, aquí y a estas horas de la madrugada?
-No lo sé-  dijo Ian mirando al cielo -supongo que escapar de mi vida...¿y tu qué, por qué lloras?
-Supongo que no somos tan diferentes... – respondió Sarah -me he de ir ya, es bastante tarde. Me ha encantado hablar contigo, ¿cómo te llamas?
–Ian- respondió.
-¿Ian...? Bonito nombre- añadió ella.



Segunda parte 5/11/2010



Ian apartó su mirada de aquel paisaje, mirandola a ella, fijándose en aquella silueta oscura que se alejaba lentamente a lo lejos en dirección a la entrada del parque, para doblar la esquina, fijándose en cada centímetro de su contorno, asombrado, sintiendo por primera vez atracción hacia una persona, o mera curiosidad quizá, pero curiosidad que empezaba a arder por dentro como una llama cada vez mas grande por cada paso que ella se alejaba de él, como si de la propia muerte se tratase, o al menos eso pensaba él. Hacia la salida del parque, aquel rostro seguía alejándose, cada vez más rápido.

Decidió seguirla, pero no tardó en darse cuenta de lo rápido que ella se alejaba, y decidió cambiar el rumbo hacia el sitio en el que, en teoría, debería estar durmiendo, al cual tardó en llegar la mitad de tiempo que había tardado en llegar hasta el parque. Cuando llegó, se apresuró en dirección a las escaleras que llevaban hacia la entrada, saltando rápidamente aquellos cuatro pequeños peldaños. Acto seguido abrió la puerta y, con un pequeño ruido, logró despistar a la vigilancia, logrando acceder a su cuarto y meterse en la cama a descansar.

A la mañana siguiente, levantó la cabeza para ponerse en pié, echando un vistazo a su alrededor, y se puso a meditar, a pensar en aquella chica; cuando, de repente, al girar la cabeza hacia la mesita, se dio cuenta de que su lamparita de noche ya no brillaba, estaba apagada.

–Él... ¡él no estaba! ya no me quiere llevar consigo, ¡la oscuridad ya no me puede atrapar! - se dijo para sí, eufórico y rápidamente llamó al doctor, quien acudió en su ayuda.
-¡Mire! Mi lámpara estaba apagada, y la bestia no me ha cogido mientras dormía.
-Bien Ian, parece que ha sido un progreso- le dijo el doctor Miller mientras metía la mano en el bolso de su bata, del cual sacó un apetecible caramelo de menta y se lo llevó a la boca.

Era la hora del baño y un ayudante del doctor acompañó a Ian, para ayudarle a asearse.

-Tranquilo- dijo Ian, me encuentro bien, puedo hacerlo yo solo.
–Esta bien - le respondió aquel ayudante- dejaré que lo hagas tu libremente, pero no intentes nada, estaré esperando fuera.

El joven  comenzó a desvestirse para el aseo, quitándose la ropa lentamente mientras que al mismo tiempo se observaba en el espejo. Parecía otra persona. Libre y feliz como un crío. Sus ojos refulgían alegres como dos brillantes soles celestes, y su sonrisa era otra. Realmente no era el mismo, algo en él había cambiado.  Finalmente acabó y en la salida no había ayudante alguno, y cuando giró la cabeza para observar alrededor, no pudo evitar fijarse en otra persona... no era precisamente el ayudante. Caminando rápidamente se oye una voz a lo lejos:   

-Ian, te dije que no intentaras nada...¡Ian! - Pero Ian hacía caso omiso..
- ¿Sarah?, ¿qué haces tu aquí?
–¡Eres el chico de la otra noche!¿y que haces aquí? -dijo ella con asombro.

A lo lejos se seguían escuchando las voces del ayudante, que venía deprisa desde el extremo opuesto del pasillo.

-Es una historia muy larga- dijo Ian - Larga y difícil aunque creo que ya he superado el motivo por el cual  estoy aquí, por fin.
-Mi padre... está grave... ha tenido un accidente, tiene un trastorno mental y he venido a verle hoy, el día de mi diecisiete cumpleaños, ese era el motivo por el cual lloraba la otra noche... Dios... no se que voy a hacer - mencionó ella, con cara triste.       
- Espero que pueda recuperarse, o que al menos esté bien... los míos... aún no han venido a verme- dijo él- Bueno, ahora tengo que irme, pero me gustaría hablar contigo, ¿estarás hoy en aquel parque?¿el del estanque, junto al puente?

La sonrisa de Sarah se volvió terriblemente dulce por momentos
–Estaré allí, aunque más pronto que ayer- dijo.
Ian marchaba en dirección al ayudante, sin poder parar de mirar a la chica que tanto le inquietaba. La joven adolescente se sentó en el incómodo asiento. Sus suaves cabellos, sus ojos negros junto con aquella interesante sonrisa despertaba en Ian una gran curiosidad por aquella joven que desbordaba belleza.

Ian no veía la hora de volver a verse con la apoteósica adolescente, deseoso de descubrir realmente lo que sentía por ella, no se había dado cuenta, ya de nuevo en su habitación, que sus padres no habían venido a verle ese día. Le resultaba extraño, extraño porque al ver aquel paisaje por la ventana no había nada que no le llevara a pensar en ella, extraño porque al mirar aquella foto en la que salía tan bien al lado de su abuelo no sentía nostalgia alguna por su pasado, si no por un futuro en el que Sarah no estuviese presente. Lo único que era capaz de mantenerle tranquilo en aquel momento era el disco de música.

Llegado el momento de la cita, Eddie y Jacob siguieron sin dar señales de vida, así que burlando la vigilancia de nuevo y sin saber como, Ian consiguió salir de aquel lugar otra vez, y sin importarle las horribles pintas que llevaba, las mismas ropas que les obligan ponerse a la gente en esos sitios.
Continuó su marcha hacia el parque, junto al estanque, justo al lado del puente. Allí estaba ella, tan hermosa como de costumbre, de hecho, Ian estaba condenado a apreciar su agradable sonrisa desde lo lejos.
                                                                   

-Estas realmente bonita esta noche- dijo Ian.
-No me hagas ruborizar- dijo Sarah, al mismo tiempo que no podía evitar mostrar su sonrisa- tu también eres un chico muy agradable y guapo, aunque aún no me has contado porque estás en aquel sitio- insistió.
-La oscuridad me perseguía- dijo él- no puedo vivir en la sombra, sino me atrapará, y yo no quiero que eso pase, por eso estoy ahí dentro –confesó.
-¿Tienes miedo a la oscuridad? Pobre... -dijo ella.
-No digas eso, por favor- dijo Ian- es bastante serio... no puedo evitar esto. Por culpa de ello siempre fui el reflejo de la propia soledad, nunca pude ser libre, ni ser plenamente feliz, y no pido nada más que ser un chico normal.
-¿Y tus amigos, no han venido a verte...? -Preguntó ella interesándose por él.
-No tengo, y nunca he tenido – admitió, a punto de derrumbarse.
-¿Por qué? - preguntó- Tu eres muy buena persona..
-Tu eres lo único que tengo -dijo él, mirándola fijamente a los ojos.

Ella era incapaz de sostener la mirada, pero en el fondo creía ciegamente lo que estaba escuchando, no había en ella un atisbo de incredulidad como lo hubiera habido en cualquier otra persona, puesto que a ella también le gustaba él. Lo más asombroso de todo es que ella sabía que un sentimiento casual era lo menos casual, pero no tenía palabra alguna que pudiera salir de su boca en aquel momento. El no tardó en darse cuenta, y miró fijamente a las estrellas.

Ella estaba asombrada, nunca había pensado que una persona como Ian podría despertar nada dentro de ella. Sin embargo, lo hizo.
-Ian.. - dijo ella
-Dime... - respondió él
-¿Ves aquello? -dijo- cuando te sientas solo, mira fijamente hacia arriba, porque yo estaré observándote y protegiéndote desde el cielo.

Al día siguiente.

-¡Ian, Ian! ¡Por dios! despierta, estabas en medio de una pesadilla, tenías la luz apagada.
-¿Cómo!? -dijo el- ¿que ha pasado?

Todo lo que había transcurrido desde que se durmió el primer día hasta aquel momento fue un mal sueño, tenía la luz apagada...

-Estabas en medio de un mal sueño, pero no te preocupes, ya ha pasado todo- le dijo su madre- te hemos traído algo para que desayunes y veníamos a ver que tal estabas.

-¡No quiero desayunar nada, y estoy bien! – respondió con cara de pocos amigos.
-¿Cómo que no?¿y por qué ese enfado? -preguntó
-¡No quiero nada, y no era un sueño, ¡era real!- volvió a responder
-¡Voy a avisar al doctor!, está empeorando... – dijo Jacob

El padre de Ian fue a avisar al doctor de lo que estaba ocurriendo y le pidió una explicación. Cuando el doctor vino les rogó calma y les dió consuelo.

-Déjenme a solas con el chico , por favor - dijo el doctor.
-Nosotros nos vamos, le dejamos a nuestro hijo en sus manos, por favor, cuídele bien...-dijo Jacob dirigiéndose al doctor-  Ian pórtate bien, te queremos.

Una vez a solas con Ian, el doctor Miller le miró fijamente a los ojos, pidiéndole una explicación. Ian se derrumbó.
- Necesito consejo doctor – dijo él
- Adelante – respondió
- ¿Qué hacer cuando se quiere algo de verdad en esta vida que no se puede conseguir, y no tiene cura alguna, ni elixir, ni remedio posible?- le pregunta, limpiándose las lágrimas.
- Todo en esta vida tiene solución- dijo - has de perseguir tu metas, Ian, por imposible que parezca alcanzarlas.

- Gracias. – le dijo- Si no le importa, me gustaría estar solo.

               
El doctor, extrañado por lo ocurrido y por las preguntas del paciente, no tuvo inconveniente alguno para cerrar la puerta y dejarle solo.
Sentado en su cama, Ian, con los ojos llorosos, se sentía indignado por perderla a ella, lo que mas quería en el mundo, aunque él no lo supo hasta que por fin lo asimiló, no lo supo hasta el momento en que miró al paisaje lluvioso... no había pájaro alguno, no había hojas en los árboles... La foto especial ya no resultaba ser tan especial, sabiendo que lo que más mereció la pena en su vida fue soñar, porque la vida es sueño, y de forma milagrosa, el hecho de haber experimentado esa sensación en un sueño hizo que desapareciera su fobia a dormir en la noche oscura, pero de forma trágica ahora tenía fobia de la vida, sabía que ya nada sería lo mismo sin ella.

Se acercaba el momento de asearse en el segundo día de estancia, esta vez real. Esperando al doctor impaciente, sentado en su cama, se puso sus cascos para escuchar la música de su querido CD, pero ¿qué era esto?, esa música ya no le gustaba, caía demasiado agobiante y pesada para aquel momento.

- ¡Hora de lavarse!- dijo el ayudante.

Ian, de un salto, posando de cualquier manera los cascos sobre la cama, no tardó en apresurarse para ir al aseo, quitarse la ropa y lavarse él solo. Pronto acabó esta vez, bastante más serio que en sus sueños, se dirigía hacia la puerta recapacitando, pensando en las palabras del doctor.

- No intentarás nada esta vez- dijo el ayudante a carcajada limpia.

Pues a Ian no le hacía ni pizca de gracia, aunque de un rápido giro de cabeza, no tardó en acordarse de la esquina en la que estuvo hablando con la chica en sus sueños, pero no era real, pues había un tabique de pared de por medio.
Pero lo único que le importaba ahora es regresar a su habitación en aquel sitio, y refugiarse en algo que le sirviese del consuelo.



Querido diario:

Shakespeare escribió una vez:

‘‘Amor no es el amor que cambia cuando encuentra algo que le altera. Es una huella imborrable que combate tempestades y nunca se agita. El amor no se altera en esas breves horas ni en semanas, sino que resiste... incluso al borde de la muerte’’

No encuentro razón alguna por la que quedarme aquí, mi segundo día en este repugnante lugar no estaba resultando ser tan llevadero como yo esperaba. Supongo que no estaré destinado a ser feliz, ni estaré destinado a que mis sueños se cumplan, ni mucho menos puedo decir que esté orgulloso de vivir lo que he vivido, pues no lo estoy, pero al menos he descubierto que si estoy orgulloso de lo que he soñado. Supongo, también que la chica con la que soñé, no fue más que la imagen que yo tenía de la libertad.

A pesar de ello, estoy seguro de que lo que viví con ella, corto pero intenso, fue real, tan real como lo que sentí al verla por primera vez, tan real como la vida misma. ¿Sabes? He recapacitado mucho en las palabras de aquel doctor, que hay que luchar para alcanzar las metas, y estoy seguro de que tiene razón. También sé que ninguno de los paisajes que pude ver en mis sueños son reales. Ahora he de dejarles una nota de despedida a mis padres para cuando vuelvan. Solo espero que haya más puentes en la realidad que el que pude ver en mi imaginación, porque, si es verdad lo que Sarah me dijo: ‘‘estaré observándote y protegiéndote desde el cielo’’, me escaparé esta misma tarde para saltar por el más cercano, e intentaré volar para llegar hasta ella...








Ea, terminado. Ya que os gustó puse lo que quedaba xD

                                 









« Última modificación: Noviembre 05, 2010, 08:38:22 am por Aylen Wolf Harribel »

Desconectado Valellope~

  • Capitan Segundo
  • *
  • Mensajes: 1123
  • KI: 17
  • Sexo: Femenino
  • Soy azúcar morena~
    • YouTube Channel
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #1 en: Noviembre 04, 2010, 12:56:34 pm »
Me atrapo la historia desde el inicio! ^^ tu forma de relatar es excelente ^^
esperare el proximo cap ^^

Desconectado Nani0208

  • CLUB DE DAMAS
  • ***
  • Mensajes: 502
  • KI: 13
  • Sexo: Femenino
  • I love... me ^.^ just me...what? I do
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #2 en: Noviembre 04, 2010, 04:18:19 pm »
AW!! Me encantaa!! Quiero mass!! Esperare tus actuizaciones...


Gracias As! it's so cute ^_^

Desconectado Aylen Wolf Harribel

  • Sargento Primero
  • *
  • Mensajes: 464
  • KI: 5
  • Sexo: Femenino
  • Miss Vicious~
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #3 en: Noviembre 04, 2010, 04:24:14 pm »
Gracias chicas (:

Mañana os daré una actu (:

Desconectado Ryu

  • CLUB DE CABALLEROS
  • ***
  • Mensajes: 755
  • KI: 14
  • Sexo: Masculino
  • La mayor victoria esta en vencerse a si mismo.
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #4 en: Noviembre 04, 2010, 05:16:37 pm »
Bueno.....  no sólo se nota tu talento en la búsqueda de temas interesantes, el ligero sarcasmo ... XD, etc sino que impresionas a la hora de escribir ^^

Es muy bueno, la historía se lee interesante y seguro que tiene una continuación aún mejor, así que espero poder leerla ^^




En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.

Desconectado Aylen Wolf Harribel

  • Sargento Primero
  • *
  • Mensajes: 464
  • KI: 5
  • Sexo: Femenino
  • Miss Vicious~
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #5 en: Noviembre 05, 2010, 08:38:53 am »
Actualización final (:

Desconectado Valellope~

  • Capitan Segundo
  • *
  • Mensajes: 1123
  • KI: 17
  • Sexo: Femenino
  • Soy azúcar morena~
    • YouTube Channel
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #6 en: Noviembre 05, 2010, 09:05:26 am »
Que bello!!!!! T-T
Me ha encantado!!!!! ^^
muy bueno Aylen deveras! ^^
que don te tienes!! ^^
espero poder ver mas aportes tuyos!!!!!.. esa historia estuvo excelente ^^
No hay palabras ^^

Desconectado carter clorassa

  • Capitan Segundo
  • *
  • Mensajes: 1106
  • KI: 17
  • Sexo: Femenino
  • "No menos que saber, dudar me gusta más" ^^
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #7 en: Noviembre 05, 2010, 10:48:12 am »
 :ahh: ooooooooo!!!!!! es muy bueno jajajaja  :okydocky:
espero la siguiente parte  :wah es bueno n_n
“Deseo poder escribir algo tan misterioso como un gato”
Catastrofe y Ruina Universal:Experimento Letal (CRUEL)

Desconectado Aylen Wolf Harribel

  • Sargento Primero
  • *
  • Mensajes: 464
  • KI: 5
  • Sexo: Femenino
  • Miss Vicious~
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #8 en: Noviembre 05, 2010, 10:51:11 am »
Ya terminó jajajajajja

Desconectado Nani0208

  • CLUB DE DAMAS
  • ***
  • Mensajes: 502
  • KI: 13
  • Sexo: Femenino
  • I love... me ^.^ just me...what? I do
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #9 en: Noviembre 05, 2010, 11:56:00 am »
Oww...! Me ha encatado esta historia, la forma en que has tomado un miedo tan comun, y lo has vuelto un relato interesante y con algo de surrealismoo, ha sido genial! Gracias por compartir tu historia con nosotros...! ^^


Gracias As! it's so cute ^_^

Desconectado Ryu

  • CLUB DE CABALLEROS
  • ***
  • Mensajes: 755
  • KI: 14
  • Sexo: Masculino
  • La mayor victoria esta en vencerse a si mismo.
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #10 en: Noviembre 07, 2010, 01:19:05 pm »
Que buen final..... La historia es muy buena ^^

Espero que sigas poniendo nuevos proyectos que tengas ^^




En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.

Desconectado Tifa!

  • LIDER FANSUB/COLABORADORA
  • MASTER
  • *
  • Mensajes: 3861
  • KI: 60
  • Sexo: Femenino
  • Vivere senza rimpianti
Re:Memorias de una agonía
« Respuesta #11 en: Noviembre 07, 2010, 01:50:36 pm »
Como dijo Calderon de la Barca "La vida es sueño, y los sueños, sueños son" A veces es dificil distinguir cual es mas importante... u_u

Buenisimo el relato, no esperaba menos de ti^^

espero q te animes a seguir subiendo cosas...XD
La capacidad de imaginar es el mayor recurso del ser humano.